En qué consiste la instalación de aire acondicionado
Instalar un equipo de aire acondicionado va mucho más allá de colgar la unidad interior en la pared. Un instalador con experiencia valora primero dónde colocar la unidad interior y la exterior, calcula la distancia entre ambas y comprueba que la instalación eléctrica de la vivienda soporta el nuevo consumo. Después realiza el paso de tuberías de cobre, el desagüe de condensados, la conexión eléctrica, el vacío del circuito y la carga o comprobación del refrigerante antes de la puesta en marcha.
En Tàrrega y la comarca de l’Urgell trabajamos tanto con pisos como con casas unifamiliares, y cada caso tiene sus particularidades: fachadas con acceso complicado, patios interiores, viviendas antiguas con paredes gruesas o instalaciones eléctricas que necesitan un circuito nuevo desde el cuadro. Por eso lo habitual es que el profesional haga una visita o pida fotos antes de dar un precio.
Qué factores influyen en el precio
El importe final varía bastante según el tipo de equipo y la dificultad del montaje. Estos son los puntos que más peso tienen:
- Tipo de sistema: un split de una sola unidad interior no cuesta lo mismo que un multisplit de dos o tres estancias, ni que un sistema por conductos.
- Distancia entre unidades: a más metros de tubería de cobre, cable y aislamiento, más material y más horas de trabajo.
- Recorrido de las tuberías: pasar la instalación por el exterior es más sencillo que empotrarla en pared o llevarla por falso techo.
- Acceso a la unidad exterior: si hace falta andamio, plataforma elevadora o trabajos en altura, el coste sube.
- Estado del cuadro eléctrico: puede ser necesario añadir un circuito con su magnetotérmico y diferencial, o ampliar la potencia contratada.
- Obra y remates: perforaciones en muros gruesos, cajeados, pintura o retirada del equipo antiguo se presupuestan aparte.
También conviene tener claro si el precio incluye el equipo o solo la mano de obra y el material de instalación. Al pedir presupuesto, indica si ya has comprado la máquina o si prefieres que el instalador te la suministre.
Plazos habituales y puesta en marcha
Una instalación sencilla de un split en una vivienda suele resolverse en una jornada de trabajo. Los multisplit o las instalaciones con tuberías empotradas y trabajos de albañilería pueden requerir dos días o más, a veces coordinando varios oficios.
Ten en cuenta la época del año: en primavera y verano la demanda se concentra y las agendas de los instaladores se llenan, por lo que los plazos de cita se alargan. Si puedes planificarlo en otoño o invierno, es más fácil encontrar disponibilidad. Al finalizar, el instalador debe dejar el equipo funcionando, comprobar temperaturas y entregarte la documentación y la garantía correspondientes.
