En qué consiste la instalación de placas solares
Una instalación de autoconsumo fotovoltaico permite producir parte de la electricidad que consumes en casa o en tu negocio. El electricista revisa la cubierta y el cuadro eléctrico, calcula la potencia adecuada según tu consumo real y define la mejor orientación de los módulos. A partir de ahí se monta la estructura, se colocan las placas, se instala el inversor y las protecciones, y se conecta todo a tu instalación interior.
El trabajo suele incluir también la documentación técnica y los trámites de legalización y, si te interesa, el estudio de la opción de compensación de excedentes o de añadir baterías para aprovechar la energía por la noche.
Qué factores influyen en el precio
No hay dos tejados iguales, así que el presupuesto se ajusta a cada caso. Estos son los aspectos que más peso tienen:
- La potencia instalada y el número de módulos, que dependen de tu consumo anual.
- El tipo de cubierta: teja, chapa, plana con lastre o estructura sobre suelo.
- La accesibilidad del tejado y la necesidad o no de medios de elevación.
- La calidad y marca de placas, inversor y estructura, y el tipo de inversor (string o microinversores).
- Si se incorpora batería de acumulación o gestión de excedentes.
- La distancia entre las placas y el cuadro eléctrico, y el estado del cuadro y de la toma de tierra.
- La tramitación administrativa, el boletín eléctrico y la gestión de posibles ayudas o bonificaciones municipales.
Plazos habituales
La visita técnica y el estudio previo suelen resolverse en pocos días. El montaje de una instalación doméstica estándar se completa habitualmente en una o dos jornadas de trabajo, salvo cubiertas complejas o instalaciones de mayor potencia. A eso hay que sumar el plazo de suministro de los equipos y, después, los trámites de legalización y alta con la compañía distribuidora, que no dependen del instalador y pueden alargarse algunas semanas. Mientras tanto, en la mayoría de casos la instalación ya puede funcionar en autoconsumo.
