En qué consiste pintar una fachada
Pintar una fachada no es solo dar color: es proteger el edificio frente a la lluvia, el sol y los cambios de temperatura, algo especialmente relevante con los inviernos húmedos y los veranos calurosos de Lleida. Un trabajo bien hecho empieza siempre por revisar el estado del paramento antes de abrir un bote de pintura.
- Montaje de los medios de acceso (andamio, plataforma elevadora o trabajos verticales).
- Limpieza del soporte y eliminación de pintura suelta, moho o eflorescencias.
- Reparación de fisuras, desconchones y zonas con humedad.
- Aplicación de imprimación o fijador según el tipo de superficie.
- Dos manos de pintura o revestimiento apto para exteriores.
- Protección de ventanas, barandillas y suelos, y retirada de residuos al terminar.
Qué factores influyen en el precio
El precio de partida orientativo es de 1.500 €, pero cada fachada es distinta y conviene que un profesional la vea antes de cerrar una cifra. Estos son los aspectos que más pesan en el presupuesto:
- Superficie y altura: los metros cuadrados reales y el número de plantas marcan tanto el material como las horas de trabajo.
- Estado del soporte: una fachada con fisuras, humedades o pintura muy degradada requiere más preparación.
- Medios de acceso: el andamio, la plataforma elevadora o los trabajos verticales suelen ser una partida importante, sobre todo en edificios entre medianeras.
- Tipo de acabado: pintura plástica para exterior, siloxánica, elástica antifisuras o revestimiento monocapa tienen costes distintos.
- Elementos singulares: molduras, balcones, celosías o zócalos añaden trabajo de detalle.
- Permisos y ocupación de vía pública: en calles del centro puede ser necesario tramitar una licencia con el ayuntamiento.
Plazos habituales
Una vivienda unifamiliar suele resolverse en pocos días de trabajo efectivo, mientras que la fachada de un edificio de varias plantas puede alargarse varias semanas, contando el montaje y desmontaje del andamio. A esos días hay que sumar los tiempos de secado entre manos y las paradas por lluvia o viento, habituales en determinadas épocas del año.
Si se trata de una comunidad de propietarios, conviene prever también el tiempo de aprobación en junta y de tramitación de permisos. Lo más práctico es pedir varios presupuestos con antelación y planificar la obra en una época de tiempo estable.
